Diferenciación y contexto pulmonar
Es fundamental descartar cómo patologías como la EPOC, el enfisema o la fibrosis pulmonar pueden inducir una elevación de la presión pulmonar. También evaluamos el impacto de enfermedades obstructivas, como la apnea del sueño o las bronquiectasias, además de considerar si cuadros de bronquitis crónica o asma están contribuyendo a la sobrecarga. En Mérida, nuestra labor es determinar si la hipertensión es una complicación de una enfermedad pulmonar intersticial, de infecciones respiratorias pasadas como la tuberculosis pulmonar, o si existen secuelas por neumonía o nódulos pulmonares que alteren la hemodinámica.
